miércoles, 12 de agosto de 2015

Magdalenas de la abuela


Una de las consultas que más me suelen hacer es cómo conseguir hacer unas magdalenas perfectas tanto en aspecto como en textura y sabor. Parece sencillo pero tenemos que prestar especial atención a algunos pasos de la receta. Esos detalles son los que marcarán la diferencia.


En todas las recetas de pastelería es importante que tengamos muy en cuenta las cantidades de los ingredientes. Mi recomendación es que los peséis y los dejéis preparados todos antes de comenzar a trabajar.


Ingredientes:

6 huevos
250 gramos de azúcar
250 gramos de harina
1 sobrecito de levadura en polvo
4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de canela molida
la ralladura de 1 limón

Comenzamos separando las claras de las yemas. Montamos las claras hasta que estén a punto de nieve. En ese momento le incorporamos el azúcar poco a poco sin dejar de batir.


En otro recipiente batimos las yemas y le incorporamos poco a poco el aceite de oliva. 


 Con cuidado y haciendo movimientos envolventes con una cuchara unimos las claras y las yemas añadiéndole la canela y la ralladura de limón.


Agregamos la levadura y la harina tamizándola con la ayuda de un colador.


Mezclamos toda la masa con cuidado y suavidad. Tapamos con papel film y la reservamos en el frigorífico durante al menos una hora.

Podéis hacer la masa en la víspera y dejarla reposar toda la noche. Esto hará que nuestras magdalenas suban al hornearlas ya que por un lado la levadura comenzará a trabajar y por otra parte, el cambio brusco de temperatura al pasar de frío al calor del horno también ayudará a que queden muy esponjosas.


Ponemos las cápsulas de magdalenas dentro de un molde rígido y llenamos con la masa hasta la mitad aproximadamente. Si no tenéis este tipo de recipientes podéis introducirlas en flaneras o vasos que soporten el calor del horno. Este paso también es importante para que al subir no se nos desborde la masa y conserven la forma típica de una magdalena.


Precalentamos el horno a 220 grados con calor arriba y abajo durante 20 minutos.

 Justo antes de introducir las magdalenas les ponemos un pellizco de azúcar sobre la superficie de la masa.

Una vez introducidas bajamos a 200 grados y dejamos que suban y se doren. El tiempo que tarda este proceso depende del tipo de horno. En el mío suelen tardar unos 15 minutos.

Es importante no abrir el horno mientras se están haciendo ya que cortaremos la cocción y bajará la masa.

Sacamos las magdalenas y dejamos que se enfríen colocándolas sobre una rejilla. 


6 comentarios:

  1. Que delicias!! Tienen que estar buenísimas, uhmmmmmm!!!

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  2. Una receta increible!
    Me encanta cotillear tu blog.
    Un saludito
    Motivada con la cocina.

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    1. Muchas gracias Ana!!! Puedes cotillear todo lo que quieras que para eso está ;) Un beso!!!

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  3. Pero que buena pintaaa!! Las voy a hacer segurisimo. Gracias por la receta!

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    1. Muchas gracias guapa! Ya me contarás cuando las hagas. Un beso!

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