sábado, 11 de octubre de 2014

Pollo al ajillo


Esta sencilla receta es un clásico de la cocina que le encanta a toda la familia. Podemos acompañarlo de unas patatas fritas o de una ensalada. Lo que no puede faltar es una buena barra de pan para mojar en la salsita.


Ingredientes:

1 pollo troceado
1 cabeza de ajos
sal
pimienta negra molida
1 vaso de vino fino
aceite de oliva virgen extra

Sacamos los dientes de ajo y sin pelarlos los partimos por la mitad. Los rehogamos en una cazuela amplia con un poco de aceite de oliva.


Cuando los ajos estén hechos le añadimos el pollo salpimentado.


Dejamos que se haga el pollo hasta que comience a dorarse.


Le añadimos el vino y esperamos unos minutos a que se evapore el alcohol.


Agregamos un poco de agua y dejamos hervir a fuego medio.


Nuestro pollo estará hecho cuando quede solo la salsa.


Servimos bien caliente y a disfrutarlo!


4 comentarios:

  1. Mi abuela la hacía mucho.
    Y tengo una historia muy bonita.
    Cuando mis padres se fueron a vivir a Bilbao, yo tenía entonces 11 años y mi hermana tres menos, nos dejaron en Jaén un tiempo con mi abuela materna.
    A mi hermana y a mí nos gustaba mucho el pollo al ajillo, igual que tú lo haces. Y siempre que nos decía que qué queríamos comer, le decíamos, POLLO AL AJILLO.
    Ella ya se hartaba de que pidiéramos siempre lo mismo, y un día nos dijo que nos iba a poner pollo hasta que nos hartáramos y así no le pidiéramos más.
    Llegó el día.
    Nos preparó una sartén de esas grandes, de dos asas. Puso el pollo, con sus ajitos... y yo no recuerdo, pero por lo menos un pollo o pollo y medio.
    Una en un lado, y la otra, osea yo, en otro... un muslito... una pechuguita, una alita... otro muslito... hasta que no quedó pollo en la sartén. Nos chupábamos los dedos....
    Cuando terminamos y ya no podíamos más, mi abuela, nos preguntó que qué queríamos para comer al día siguiente, y las dos, al unísono, pedimos ¡pollo al ajillo!
    Mi abuela nos dejó por imposibles... jejejje
    ¡qué recuerdos, pobre!
    Sigo haciéndolo en casa cada cierto tiempo, y ese olor de los ajitos fritos me recuerda tanto a mi abuela....

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    1. Me ha encantado tu historia Mari Ángeles! Muchas gracias, un beso!!!!

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  2. Parece fácil, lo mismo me animo a hacerla jeje

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    1. Claro que sí Carlos, ya verás qué bueno!!! ;)

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